Más allá de la posibilidad de realizar elecciones en Irak, debemos tener claro que la guerra en este país para los Estados Unidos y la coalición que los acompaña representa un altísimo costo político ya que fue una aventura genocida que no rindió sus frutos como esperaba el imperialismo. Que no era más que por un lado conseguir petróleo barato a través del control de los ricos yacimientos que existen en Irak y por el otro dominar y estabilizar en dicho país un gobierno títere que garantizara el envió regular y barato del mineral para satisfacer los requerimientos del complejo militar criminal- industrial-fascista e invasor que representa el gobierno de los Estados Unidos y por ultimo poner a producir al máximo los pozos petroleros de este país para inundar el mercado, sabotear los precios a nivel mundial, quebrar la OPEC y dejar de comprar petróleo a Venezuela, con esto estarían los gringos matando cuatro pájaros de un solo tiro: 1.- Bajar los altísimos precios que hoy tiene el petróleo 2.- Quebrar económicamente la Revolución Bolivariana 3.- Cubrir sus inventarios y garantizar sus reservas que cada vez son menores debido al agotamiento de sus yacimientos en su país 4.- Salir de la crisis económica y financiera que se les avecinaba.Por lo que vemos, no han podido conseguir estabilizar y legitimar un gobierno títere acorde a sus intereses y necesidades, el costo político y económico de esta guerra ha sido altísimo, están enterrados hasta la cabeza en su propio pantano, los precios del crudo están estables gracias a la política acertada de la OPEC y atraviesan una crisis financiera que tiene en las calles, sin empleo y sin vivienda a miles de estadounidenses. Todo indica que deberán salir de Irak en peores condiciones con las que llegaron y que la solución a sus problemas: financieros, de requerimientos de crudo y su crisis estructural no está en el medio oriente, por ello vemos a la administración de Obama prestar más atención a América Latina y el Caribe, hechos como el golpe de estado en Honduras, la invasión descarada a Haití aprovechándose de los trágicos sucesos del terremoto, la ocupación militar a Colombia que ha convertido a la hermana República en la principal base militar estadounidense en este continente y el ataque persistente y sistemático a la Revolución Bolivariana por diversos mecanismos (diplomático, mediático y en Instituciones y Cortes internacionales) hace pensar de que el principal objetivo de la agenda del imperialismo yanqui actualmente es retomar el control sobre las reservas más grandes de petróleo del mundo que se encuentran en Venezuela, hecho que recientemente acaban de reconocer.
No debemos olvidar la estrecha relación que existe, entre las denuncias que desde diferentes medios se hacen contra la Revolución Bolivariana que tiene como objetivo, desprestigiar al gobierno y a la revolución con el fin de sacar dividendos electorales en los próximos comicios a la Asamblea Nacional y la posibilidad de crear condiciones para intervenir militarmente o por mecanismos no electorales y detener el avance de nuestro proceso. En este clima se desarrollaran estas elecciones a la Asamblea Nacional, por ello debemos entender el carácter popular y el contenido antiimperialista que debe tener este proceso electoral y la necesidad de elegir a las y los mejores cuadros de nuestro Partido Socialista Unido de Venezuela para esta contienda.
Todo indica que ganaremos este combate y la Revolución saldrá más fortalecida, pero contradictoriamente este nuevo triunfo no hará más que poner en máxima tensión la situación de confrontación con las fuerzas externas e internas de la contrarrevolución, es decir agudizará la lucha de clases, donde los deslindes de algunos sectores y personalidades “afectos a la Revolución Bolivariana” estarán a la orden del día en este proceso electoral. Porque ya no se trata de limitarse únicamente a defender el gobierno y el terreno conquistado de la amenaza imperialista y la contrarrevolución interna. Es necesario impulsar aceleradamente la destrucción de aquellas viejas relaciones económicas, sociales y culturales que, aunque están en retroceso, siguen siendo apoyos firmes para esa amenaza reaccionaria.
Por último, estas elecciones deben tener un profundo contenido ideológico en el sentido socialista del término y para ello es fundamental hacer un esfuerzo por sintetizar consignas que expresen el momento político y movilicen a las masas para la victoria.
“Por una Asamblea Democrática y Antiimperialista
"Votar PSUV es Votar Revolución Bolivariana”
“Contra el Imperialismo – El PSUV es Bolivarianismo”
“Contra el Imperialismo – El PSUV es Bolivarianismo”
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viernes, 12 de marzo de 2010 |










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